| Los Quijano
charlando con Santiago Alcanda
1. TEQUILA
Llámalo tequila, cañita,
chupito o cubata. Llámese Amparo o Federico.
El reto de esta canción era “contarla en
clave de rocanrol de una manera que no resultara frívola
ni facilona con esas rimas obvias tipo lo del camión
que mola mogollón. Y es que es la leche lo que
puede hacer el alcohol: hasta cambia el físico
de una persona. Desvirtúa la realidad y aplicado
al mundo de la mujer pues pasa lo que pasa. Te vas con
Sharon Stone entre los efluvios nocturnos y a la mañana
siguiente te llevas el sorpresón del siglo”.
Humor Quijano.
Manuel Quijano, El Observador, el
autor, el cantante principal, se ha esmerado en este
tema arquetipo de las intenciones del resto del álbum.
El estilo único del trío
leonés Café Quijano se adueña del
rock de siempre en TEQUILA... Ese rock a la americana
que todos hemos mamado se transforma en sonido Quijano...
“Es un cambio notable con respecto a lo hecho.
Me doy cuenta de que mañana se nos ocurre hacer
un tema de Linkin’ Park y suena a Café
Quijano. Ahí está el truco. Busqué
la esencia del rock”.
Una canción narrativa donde
la historia que los Quijano van cantando se mantiene
en suspense hasta llegar al estribillo y ahí
la canción se libera y sale disparada entre el
break, los coros fraternales al unísono de, esas
guitarrazas... “Una progresión musical
para gozar más en directo. Nos encanta sudar
en el escenario, ver a la gente botar. Divertir divirtiéndonos”.
2. CERRANDO BARES
Marcando la diferencia: “Un comienzo que no tiene
nada que ver con el resto de la canción. Es la
única canción en cuatro años que
no tiene la misma velocidad de principio a fin, en la
que hay un cambio de tempo en la claqueta”.
Cañera sin resultar estruendosa
ni dañina al oído. Como el tema Tequila.
Esas voces hermanas al unísono esas quince guitarras
dándole que te pego. Y ese piano de purito rocanrol
al modo de Jerry Lee Lewis. “Y tiene uno de los
solos más bonitos del disco. Michael Landau es
un monstruo de la guitarra”.
Otra historia verdadera y común sin nombres ni
apellidos. “Viviré de mis padres hasta
que pueda vivir de mis hijos. Ese tipo de personaje,
el vividor mal enfocado, un gañán”.
3. LA DUQUESA
Tanto tienes, tanto vales. ”Ese tipo de tía
que dices: ‘Pero bueno ¿ésta de
qué va? ¿se cree la Reina de Saba o qué?
Con esas ínfulas, esos aires de grandeza”.
Una canción de despecho. A buenas horas, mangas
verdes. “Díme con quién andas y
te diré quién eres”.
Manuel hace canciones en primera
persona que son asimilables por cualquiera de los hermanos,
Óscar o Raúl. “Sí, ellos
si quisieran cantarlas por su cuenta lo podrían
hacer perfectamente”.
Raúl: “A mí me
ha pasado esto de que los padres de una novia no le
permitieran salir conmigo porque no era de su clase...
Y te das cuenta que con el tiempo la vida a cada uno
le pone en su sitio”.
Manuel: “Es una historia muy
triste. Hay dos canciones con las que he llorado. Una
es ésta y la otra es Nadie la entiende. Le dije
al productor, a Humberto Gatica: ‘Ésta
es la típica canción que te hace sentir
orgulloso de poder dedicarte a la música”.
4. EL ARTE DEL TEATRO
Por el interés te quiero Andrés. “Lo
más grande del mundo para nosotros es la mujer.
Nosotros estamos fuera de casa y si cogemos el teléfono
es para llamar a una mujer:
a nuestra madre, a la novia. Somos
todo lo contrario al misógino. La mujer es nuestra
fuente de inspiración. De lo que trata la canción
es ese sentimiento de que quieres con locura a una mujer
pero no puedes perdonarla que sea una interesada, que
se acerque a un hombre para ver qué le saca”.
El tema arranca con una intro a lo
Gary Moore y luego la estrofa se desarrolla con unas
guitarras opacas para llegar al estribillo con una entrada
de guitarras al estilo ZZ Top: “Sí, en
el solo de guitarra se evoca muy sutilmente una parte
fascinante del solo final de Hotel California de EAGLES.
Un homenaje al rock y a California, donde hemos grabado
diez de los once temas del disco”.
5. QUÉ GRANDE
ES ESTO DEL AMOR!
Las escenas cervantinas de los Quijano. Pícara
como Casa con dos puertas, mala es de guardar, aunque
el relato es distinto. Menáge à trois.
“Y ahí, amigo, dos manos no valen para
nada. Pura ironía. Quizá esta canción
pueda abrumar al hipócrita tradicional, pero
seguro que más de una vez se acuesta deseando
que algo así le pasara. Amar es compartir”.
Tiene swing, es sensual, cadenciosa.
Las guitarras de este tema son las más sutiles
del álbum. Armonía y progresión
dulces y sugerentes con un solo de slide en la guitarra
(ese sonido de punteo con un tubito metálico
tan sureño) fortísimo, agresivo.
Las voces al alimón más quijanas que nunca.
El sello Quijano por excelencia.
6.
POR QUÉ ME MIENTE
No miente quien quiere sino quien puede.
Óscar: “Ésta es patológica,
ésta no tiene remedio. Aunque nos queramos engañar
y creamos que lo hemos arreglado algo... Pero... Nada.
Es la canción que más me gusta”.
Manuel: “El hombre padece en
el amor más veces por pardillo que la mujer.
Sé que me engaña, me putea y la sigo justificando:
‘Hostia, será que lo hace porque me quiere”.
Sí, una mujer podría cantarla y expresar
así ese síndrome tan dramático
de muchas mujeres maltratadas.
David Foster, productor de Celine Dion, The Corrs, toca
el piano. Balada clásica de rock con esos coros
a lo Beach Boys arreglados por el venezolano Kenny O’Brien.
7. TODO ES MENTIRA
A quien buen árbol se arrima, buena sombra le
cobija.
“La fama, todo ese lío
de la farándula realmente nos da ganas de quedarnos
en casa. De hecho, llevamos siete años en la
música y siete años que preferimos quedarnos
en León. Esas palmaditas en la chepa, eso que
de repente todo dios es amigo tuyo... Los que intentan
aprovecharse... Quimera... Todo eso es falso”.
Las noches largas y las prietas nalgas...
Riff certero que impresiona desde
el primer golpe. Tim Pierce y Mike Thompson a lo bestia.
Canción guitarrera que se acelera y se acelera.
Todo el mundo quiere bailar cantándola. Estribillo
perseguidor. No puedes quitártelo de la cabeza.
Se lo van a pasar bien estos chicos en los conciertos
con canciones como ésta.
8. EL LOCO TRISTE
“Una depresión de cualquiera en cualquier
momento. Desazón, desamor. Cuando uno se siente
atrapado en un sinsentido. Ese tipo de preguntas ‘para
qué vives si te vas a morir’-”.
Quijanos del swing. El ritmo trota a medio tiempo. Recuerda
a Dire Straits que le gustan mucho a Manolo. Y ese órgano
Hammond como el de Booker T. Jones o el de Steve Winwood.
Mola.
“Pues a mí me recuerda
a ese tipo de balada dylaniana... muy de folk-rock americano”.
9. DAME DE ESA BOCA
Un encargo como el del Papa Gregorio a Miguel Ángel,
eso que llamamos Capilla Sixtina. El anuncio de Mahou
ha traído cola... cola en tiendas de discos para
preguntar por ella. Aquí está... propulsada
en una superproducción. Con toda la banda californiana
del disco desde los guitarrista mencionados al bajista
Abraham Laboriel al pedazo de batería de Vinnie
Colaiuta. Y todo con la máxima impronta latina
Quijano de siempre.
“Es una letra ad hoc, para la ocasión.
Sin más. Yo no suelo escribir así, pero
funciona, gusta, gusta mucho. Así que yo aquí
con el dominio público. Y el rollo era visualizar
el momento en el que se supone que te apetece tomar
una cerveza. Después del curro, salir de trabajar
hasta que te tomas la cerveza. Qué pasa ahí..
Y así que imaginé un momento de seducción
entre hombre y mujer y la asemejé al de un hombre
y una cerveza. Cuerpo de mujer... cuerpo de botella...”
Cuando la toquen en directo, van
a notar lo que es la fuerza del público.
10. NADIE LO ENTIENDE
Al amigo Ángel que sigue velando por Café
Quijano. La fuerza del blues.
“Celine Dion mira por los ojos
de Humberto Gatica. No graba si no está él
en la mesa de sonido. Nosotros estábamos en Los
Ángeles. Grabamos el tema. Y Humberto se fue
a Las Vegas donde Celine estaba actuando y allí
añadió su voz a la grabación. Luego,
el día antes de venirnos ya a España,
nos invitó a su show. Es muy grande. Una tía
con corazón. Había leído la letra
y había flipado. La cantó de una pasada,
de un tirón. Es una canción con seis cambios
de tono. O sea, improvisó feelings para cada
cambio de tono... y en esa incertidumbre va unida la
letra. Kenny O’Brien dijo: ‘Esto es una
obra maestra’ “.
Es, sin duda, una colaboración rara avis en la
carrera de la artista canadiense, una interpretación
sin precedentes.
11. NO TIENES CORAZÓN
En el ya célebre La Lola, local de la noche leonesa
que papá Quijano regenta y entretiene a toque
y canto de boleros, hay un recinto acogedor que se ha
llamado La cueva de Joaquín Sabina, como quien
pone una calle al benefactor, general o actriz de turno.
Veneración por el de Úbeda. Y respeto,
mucho respeto. La guitarra que Manuel lleva a todos
los sitios es la que le regaló Sabina. “Es
que me gusta mucho esa guitarra”.
No tienes corazón es el homenaje
sincero de los Quijano al género único
de Sabina. “Pancho Varona nos dijo que Joaquín
le comentó que del disco anterior había
un par de canciones que habría firmado él.
Te puedes imaginar qué elogio para nosotros.
Y en marzo, en los Premios de la Música le dije:
‘Pancho, estoy haciendo una canción que
creo que es muy del rollo de Joaquín y me gustaría
que fueras tú quien la produjera. Es una letra
del estilo de él, aunque no tiene nada que ver
porque Joaquín es un dios”.
Jamás en California, ni Londres,
ni en Tokio, ni en las Bahamas. Jamás se podría
haber hecho una joya como ésta, con ese sonido
tan de verdad de Varona. Los Quijano hicieron una excepción.
Con Pancho no se metieron en nada de nada de la producción.
Y rima en ón. “Yo quería que la
canción sonara a Pancho Varona. Ese era el sonido
que quería”.
Así que Manolo y Joaquín,
Joaquín y Manolo se cantaron este tema con aires
de sirtaki y a Joaquín debió parársele
el dicho corazón en las veladas aquellas de La
Mandrágora madrileña. Sí, cuando
el de Úbeda se descojonaba en escena a coro junto
a los Javier Krahe, Alberto Pérez y demás
ralea noctámbula. No tienes corazón, sin
premeditación por parte de su autor, evoca ese
espíritu bohemio que ha arrastrado a Sabina hasta
nuestros días. El tema, por tanto, reúne
de todo. Tiene su punto Sabina, su punto Varona y su
puntazo Quijano. Ahí es nada. Y, tú, Joaquín,
¿qué opinas?
Joaquín: Corto de café,
y largo de Quijano... por favor.
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